En la entrada de esta semana,
vamos a hablar sobre dos de las características fundamentales con las que debe
contar cualquier documento técnico, claridad y objetividad.
En mi opinión, el primer principio que un
autor de escritura técnica debe tener perfectamente asimilado es, que todas sus
afirmaciones o intentos de convencer al lector deben estar
justificados y/o demostradas mediante algún tipo de prueba o demostración:
datos, cálculos o argumentos.
En mi opinión, el otro aspecto que
nunca debe olvidar cualquier autor de escritura técnica es, conocer
el público para el que va dirigido su escrito u obra, este hecho es uno de los factores que más
puede ayudar a adaptar adecuadamente y por ende a clarificar el documento u
obra técnica.
Por tanto, podemos decir que la elevada o baja calidad de cualquier documento técnico estarán en gran medida determinadas por el grado tanto de claridad como de objetividad que contenga el documento, escrito u obra.
Por tanto, podemos decir que la elevada o baja calidad de cualquier documento técnico estarán en gran medida determinadas por el grado tanto de claridad como de objetividad que contenga el documento, escrito u obra.